Una Revolución Humanista en la Edad Media

La civilización del Amor de San Bernardo (vea el VIDEO mas abajo)

El amor basta por sí solo, satisface por sí solo y por causa de sí. Su mérito y su premio se identifican con él mismo. El amor no requiere otro motivo fuera de él mismo, ni tampoco ningún provecho; su fruto consiste en su misma práctica. Amo porque amo, amo por amar. Entre todas las mociones, sentimientos y afectos del amor el amor es lo único que la criatura puede corresponder a su creador”. Palabras de un sermón de San Bernardo de Claraval, abad y reformador monástico francés (Castillo de Fontaines, Dijon, 1091 – Clairvaux, 1153). Procedente de una familia noble, siguió desde muy joven su vocación religiosa. Ingresó en 1112 en la abadía cisterciense de Cîteaux y muy pronto, en 1115, pasó a dirigir el nuevo monasterio de Clairvaux (Claraval). En ambos monasterios impuso el estilo que pronto se extendería a toda la Orden del Císter: disciplina, austeridad, oración y simplicidad.


Un rasgo básico del abad de Claraval tanto a nivel intelectual como en la inspiración práctica fue la unión armónica de misticismo y teología. Bernardo pudo transmitir algo de esa experiencia mística a través de sus escritos de elevada calidad gracias a su formación teológica y que sirvieron de inestimable apoyo a aquellos que llevaban una vida de retiro en los monasterios. Su obra se asienta en un conocimiento erudito de la Biblia y de la Patrística hasta el punto de ser considerado tradicionalmente como uno más de los Santos Padres. A su muerte San Bernardo dejó escritos un total de 345 sermones y 533 cartas además de trece tratados y otras composiciones y tratados breves que le han sido atribuidos con mayor o menor fundamento. San Bernardo de Claraval fue uno de los grandes protagonistas de la Europa del siglo XII y principal figura en el desarrollo de la Orden del Cister. A lo largo de su larga e intensa vida fue capaz de llevar la Orden del Cister a su máxima expansión, con un total de 343 monasterios fundados en toda Europa.

San Bernardo y la civilización del amor.

José Antonio Vázquez Mosquera es monje cisterciense, licenciado en Filología Semítica, postgrado en Counseling. Autor de diversos artículos en revistas y colaboraciones en libros sobre espiritualidad monástica, ecumenismo, diálogo interreligioso y desarrollo humano. Desde hace unos años promueve diversos talleres, retiros y cursos sobre espiritualidad. En la actualidad, es miembro de la fraternidad Cristianía, una fraternidad en formación que quiere vivir y difundir los valores monásticos cistercienses entre los laicos/as, con un espíritu ecuménico e interreligioso.