La Fraternidad

 14/09/14 ; Nosotros los Templarios adoptamos como Principios que guían nuestra vida cinco axiomas que consideramos los más importantes: Amor, Compasión, Caridad, Justicia y Fraternidad. Demás esta decir, conceptos amalgamados en la esencia del cristianismo.  Podemos observar que  cada uno de estos Valores o Principios involucran a un Otro, no tienen razón de ser si son para volcarlos solamente en uno mismo. Si nos detenemos a pensar  en todos los Valores que consideramos formar parte de una Humanidad (Generosidad, Verdad, Honestidad, Compromiso, Humildad, Solidaridad etc.) estos cobran sentido en relación a un Otro, o mejor dicho aun, en relación a un Nosotros.

Sin duda  si queremos vivir bajo estos principios o valores se necesita un Nosotros. Nuestra Orden es ante todo “un Nosotros”, una Fraternidad, mujeres y hombres Hermanados por Cristo. Esta Fraternidad presentan dos aspectos para ser vivida: el sentirnos Hermanados en el afecto y atención que nos profesamos y la tarea que nos une por un fin trascendente a nosotros mismos. Tanto en un aspecto como en el otro simplemente estamos comprometiéndonos  como cristianos.

 

Quizá conozcan el concepto de Ubuntu. Ubuntu en una filosofía de vida. Proviene de la cultura/tribu africana xhaosa. Es también de alguna manera un conjunto de reglas éticas cuyo eje central es considerar al Ser como producto de un Nosotros. Una de las traducciones de la palabra Ubuntu es “Soy porque Nosotros somos”, dicho de otro modo “logro mi humanidad por los otros y en función de los otros”. Nelson Mandela era originario de la cultura xhosa, y toda su práctica estuvo signada por esta filosofía: la importancia del Otro y el Bien Común como política de estado.

Fraternidad y Ubuntu en esencia son sinónimos; por ejemplo incluirían el famoso precepto “todos para uno y uno para todos”, y también “la alegría de uno es la alegría de todos y las penas de uno son las penas de todos”. Tanto en una Fraternidad como en la aplicación de la ética Ubuntu la ayuda mutua, el bien común, no es “una idea”, “una expresión de deseo”, es una organización en acción.

 

¿Pero por qué a la sociedad actual le cuesta (nos cuesta) tanto transitar esta experiencia?

Por momentos parecería que estamos lejísimo de integrarnos a nuestros semejantes,

No son muchas las personas que se nuclean para mejorar nuestras vidas de conjunto. Sin pretender hacer campaña (aunque sería algo necesario) para unirse a una ONG o instituciones de bien publico, me pregunto ¿Por qué cuesta tanto juntarnos con nuestros vecinos, compañeros de trabajo o incluso con nuestra familia para trabajar en alguna causa noble?

 

Con todo lo dicho vale mencionar que una de las cosas que nos proponemos los Templarios actuales es animar a cada “individuo” a formar un “Nosotros”. ¿Por qué? Porque aislados, encerrados solos en la idea de satisfacer nuestras necesidades (materiales, personales, familiares, laborales), encerrados en lo que creemos que es nuestro mundo, nos estamos perdiendo conformar una Humanidad. Queremos así en este artículo plantear  la necesidad de revisar nuestros actos, en la medida de nuestras posibilidades, ante aquellos Principios que hacen a una Humanidad: Amor, Compasión, Caridad, Justicia, Fraternidad, Generosidad, Verdad, Honestidad, Compromiso, Humildad. Seguramente muchos pensaran “bien… todo muy lindo pero yo soy un tipo/a honesto/a, trabajo sin parar y me ocupo de mi familia… Yo cumplo” Y está bien  ocuparnos con gusto por la gente que amamos y ser buenos tipos, además es nuestra responsabilidad. Pero millares de especies animales hacen casi lo mismo con sus miembros, y algunas lo hacen aun mejor. La Humanidad es otra cosa.

Por todo lo expuesto, quiero compartir con ustedes una frase del Evangelio de Juan que me parece reveladora, en cuanto a la esencia del cristianismo: “La gloria de mi Padre consiste en que ustedes den fruto abundante, y así sean mis discípulos”Jn 15, 8.

Nosotros tenemos un lugar en la Creación. No somos pasajeros o visitantes, menos aun huéspedes que esperan ser atendidos. Nosotros, todos, venimos para “participar” de la Creación, “dando buenos frutos”. Hacer buena obra en nuestro círculo íntimo (familia, amigos) es imprescindible, pero no es suficiente. Lo único que nos pide Dios, la Gran Ley del Universo la Pacha Mama o como quieran llamarlo, es que construyamos una Humanidad, valiéndonos de los Principios mencionados más arriba. Hacerlo no es nada fácil, es una pequeña lucha que tenemos que dar todos los días.

Les proponemos empezar formando un grupo, si, un grupo de gente amiga (y después vallan sumando), y ponerse a trabajar. ¿En qué? En algún proyecto solidario. ¿Por qué? Porque cuando empezamos a Dar empezamos a vivenciar una energía muy poderosa que es la Fraternidad. Comencemos a “agrandar” el Nosotros, y todo lo demás nos resultara más fácil.

Fuente : Fr+ Marcelo Villar Oficial Reclutamiento