La Cruz y el Crismon

 
20 Jul 2014 De la unión entre el cristianismo y la cultura celta surgió un disco solar de 8 rayos llamado comunmente Crismón, monograma utilizado por primera vez, según la leyenda por Constantino el Grande siglo III d.c. El crismón, consiste en un monograma con las letras griegas(ji) y (ro), las dos primeras del nombre de Cristo en griego (XPristós -«el ungido»-).


En otras versiones, la P se sustituye por la (tau) o una pequeña cruz latina. Que dicho sea de paso también la letra Tau posee otros alcances significativos, puesto que puede remontarse hasta Egipto a partir de la cruz Ankh, símbolo de la vida eterna, así como al Dios babilónico Tammuz. Asimismo la cruz TAU, está relacionado con los Templarios de una manera muy especial, constituía el apoyo del báculo al gran Maestre de la Orden, símbolo de la sabiduría y la gnosis, posteriormente fue el símbolo predilecto de San Francisco de Asis. 

El crismón aparece a veces acompañado de otros elementos, como las letras a (alfa) y (omega), la primera y la última del alfabeto griego, que representan a Cristo como principio y fin de todas las cosas. Los primitivos crismones recibieron la influencia de los signos de las corrientes místicas anteriores y contemporáneas al nacimiento de la Iglesia. 

Como hemos estado viendo desde el principio de este escrito, el nombre de Jesús ha sido tomado diferentes dimensiones según lo que se quiera resaltar en él, vimos primero el significado de ICTHIS, luego con las primeras letras de Cristo de griego, ahora vamos un poco más allá en este último aspecto. La utilización de las iniciales de las tres primeras palabras dieron el monograma IHS, que tenía la virtud de coincidir con las tres primeras letras del nombre de «Jesús» en griego latinizado (IHSOVS), y que también podía también leerse como monograma de la expresión «Iesus Hominum Salvator» (Jesús Salvador de los Hombres).

 A partir de San Ignacio de Loyola, será el símbolo representativo de la Compañía de Jesús, es decir los Jesuitas. Pero regresando a la importancia numérica de los 8 rayos del crismón, hay que destacar que el número 8 en la Biblia nos orienta a una idea muy clara. Es por excelencia el «número de la Resurrección del Cristo», de un tiempo infinito donde principio y fin se unen, representados en un 8 acostado. Su significado es «sobreabundancia», símbolo del comienzo de una «nueva vida o nueva era». El 8 ha aparecido en diferentes representaciones simbólicas y espaciales entre distintas culturas, conservando su sentido esotérico antes mencionado. 

El número ocho desempeñó un papel esencial en el esoterismo musulmán y en el esoterismo templario, le dejo al lector la pista para que investigue este interesante aspecto. Para concluir ilustremos por último la manifestación física del número 8 en el espacio, es decir con edificios que el hombre ha realizado a lo largo de la historia como el caso de la Cúpula de la roca en Jerusalén o cimborrio de una catedral gótica. 

Como dice René Guénon «Las formas cuadradas o cúbicas se refieren a la tierra, y las formas circulares o esféricas al cielo; la significación de esas dos partes resulta inmediatamente de esto, y agregaremos que la tierra y el cielo no designan allí únicamente los dos polos entre los cuales se produce toda la manifestación... el conjunto de su estructura, si se redujera exclusivamente a esas dos partes, sería incompleto en el sentido de que, en la superposición de los «tres mundos», faltaría un elemento correspondiente al «mundo intermedio». 

De hecho, este elemento existe también, pues el domo o la bóveda circular no puede reposar directamente sobre la base cuadrada, y para permitir el paso de uno a otra hace falta una forma de transición que sea, en cierto modo, intermedia entre el cuadrado y el círculo, forma que es generalmente la del octógono.» 

Es entonces oportuno comentar como los Caballeros Templarios conociendo todo lo expuesto anteriormente, utilizaron con bastante frecuencia, los símbolos como el pez, los tetramorfos, los crismones y el octógono, en los edificios promocionados por ellos, en toda Europa y en Oriente medio, todos ellos con un propósito definido y estudiado, interrelacionados unos con otros, operando eficientemente sobre la conciencia de todos aquellos que los veían hasta el día de hoy, abriendo las puertas a otro nivel de conciencia, más cercano a lo trascendente de lo que hoy en día podríamos imaginar, produciendo un cambio cultural y espiritual profundo, que con la caída del Temple y el advenimiento antropocéntrico del renacimiento, cambió de dirección y que hoy debemos desentrañar y asombrarnos a cada paso. Fuente: Símbolos Cristianos Medievales Fr+ Javier Murillo Mariscal GPTSBA