¿La Flota Templaria?

En mi primer artículo, “La Flota 1°parte”, trate de analizar y exponer si los templarios tuvieron la posibilidad de llegar a América, y si podría ser posible que esta información del “nuevo continente”, de sus rutas y sus riquezas, fue mantenida en secreto. Aunque no hay pruebas contundentes para responder afirmativamente estas preguntas hay muchos elementos que quizá nos permitan hacerlo. Sin dudarlo afirmaríamos que contaban con una flota, y que el armado de la flota fue una de las prioridades luego de la fundación de la Orden.

En este segundo artículo vuelvo a la pregunta “¿Para qué los Templarios necesitaban una Flota?” Es decir ¿Qué rol ocupaba la Flota en la obra de la Orden? Intentare proporcionar algunos elementos que me llevan a conjeturar las siguientes hipótesis: No era una Institución dentro del Temple la navegación; es decir, no tenía la Orden una estructura naval organizada; La Flota Templaria no fue una fuerza naval del Mediterráneo; No tuvo un rol militar; No era numerosa.

Algunas consideraciones

Queda claro que la expansión del Temple, su crecimiento, fue rápido si tenemos en cuenta el trabajo físico y de organización necesarias para fundar y administrar sus casas, castillos, encomiendas, y autoabastecerse en algunos rubros. Evidentemente esto obedece a una Planificación de los objetivos de nuestros primeros Hermanos Caballeros. Ya en 1150 contaban con una Flota, transportaban sus mercaderías, valores, peregrinos, además arrendaban sus servicios cuando se trataba de cargas y tesoros ajenos. Queda claro que este fue uno de los roles que ocuparon las naves.
Pero ¿qué importancia le dieron los Templarios a sus barcos como para confirmar lo que a muchos historiadores (incluso a nosotros) nos gusta llamar “Flota Propia”? ¿Contaban con una organización dedicada específicamente a la flota(astilleros-constructores-marinos-puertos propios-gran numero de embarcaciones-esclavos)? Por lo menos en una zona determinada del Mediterráneo ¿tenían el control?
Evidentemente la necesidad de abastecimiento obligaban a tener, supongo, un buen número de galeras. Aunque no se puede precisar la cantidad de barcos Templarios en ninguna de sus época, por distintas relaciones que he hecho estimo que para realizar ese trabajo de abastecimiento serian necesarias entre 5 y 10 galeras. Se podría considerar acertada la definición de Flota Propia.

Los Templarios usaban galeras y urcas para carga. Las Galeras eran de diseñó nórdico, eran naves de una o dos velas y remos, su tamaño y cantidad de remeros era variable, podían llevar en su cubierta entre 150 y 400 hombres, eran livianas y rápidas, su capacidad de carga era limitada, y no estaban preparadas para transportar caballos. Para los caballos usaban las Urcas, que cargaban muy poca tropa. Se diseñaban especialmente para caballos.

Los Caballeros no eran navegantes en el sentido que lo dicta su naturaleza, como en el caso de los griegos, viquingos, normandos, o con mas utilidad para nuestros estudios, no eran navegantes como los genoveses o venecianos. Personalmente no he encontrado registros de Caballeros Templarios navegantes, es decir, caballeros que tuviera el oficio de operar o comandar un barco. Se podría confirmar que estas tareas la desempeñaban Sargentos, los Capitanes de los barcos eran Sargentos. Los hechos demuestran que nuestros Hermanos delegaban las operaciones de su flota. Entonces quizás sea correcto diferenciar el hecho de tener Flota Propia no significa que la Orden contaba dentro de la institución con una fuerte organización naval.

Además creo oportuno aclarar: los Templarios también contrataban navegantes que no pertenecía a la Orden; en mas de una oportunidad debieron ceder a exigencias de genoveses, pisanos y venecianos; no se tiene registro (salvo la Isla de Rouad frente a Tortaza –Líbano) que los Templarios hayan manejado con exclusividad puertos en el Mediterráneo u ocupado islas estratégicas para la navegación, como si lo hacia cualquier potencia naval, y como si lo hicieron los Hospitalarios.

 

Buscando la Flota

¿Cuáles fueron las actuaciones significativas de esta “Flota Templaria”? Para ello analicemos hechos históricos relevantes. Puntualmente me referiré a cinco acontecimientos que considero sumamente significativos.

El Primero. En 1187 el Papa Gregorio VIII decide impulsar la 3ª cruzada. Entre los monarcas que se adhieren principalmente Guillermo de Sicilia, Felipe Augusto II de Francia y el rey de Inglaterra Ricardo Corazón de León. Guillermo de Sicilia, gran impulsor de la cruzada, decide preparar y organizar una gran fuerza naval. Logra por ello zarpar hacia Tierra Santa con 50 naves. El rey de Francia Felipe Augusto embarca en Génova tiempo después hacia oriente, con flota genovesa. Estamos hablando del Rey del país nativo de grandes figuras Templarias. Los Templarios no participaron en esta flota.
En 1191 con un ejercito importante de 5000 hombres y con flota propia, parte de Marsella: el Rey Ricardo Corazón de León. En esta expedición no participan naves Templarias. Cabe recordar que en ese momento las relaciones en ese momento de la Orden y la corona inglesa eran optimas, queda demostrado con la elección como Gran Maestre de Roberto de Sablé, amigo de Ricardo.

El Segundo acontecimiento que considero importante. En 1248 se gesta la cruzada de Luis IX de Francia. Este también decidió organizar un gran poderío naval, lo suficiente para tomar no solo Tierra Santa sino también una gran deuda que siempre estuvo pendiente (y que por negociados de genoveses y venecianos se frustro en mas de una oportunidad) que era la toma de Egipto. La empresa de estos preparativos se consideran una descomunal obra de este Rey, para ello hasta creo un nuevo puerto que fue el de Aigues Mortes, en Francia.
Se cree que zarpo con 50 galeras pero otros investigadores estiman que fueron muchas mas. Nuevamente para la construcción y navegación de estas naves Luis IX contrato a genoveses y pisanos. El Temple no estuvo presente en esta expedición, salvo poco antes que el Rey llegara a Damieta (Egipto) embarcaron con otras tropas latinas en Chipre. A pesar que luego de la salida de Chipre las naves de Luis se pierden en gran numero por una tormenta, no he encontrado menciones de que la flota Templaria participara o asistiera en algún punto en estas gestas tan significativas como fue la cruzada de Luis IX.

 

El Tercero. Luego de la infructuosa Cruzada de Luís IX, el Papa Gregorio X, en 1274, decide convocar el II Concilio de Lyón para organizar una nueva expedición para liberar Palestina. Ya las condiciones para ello no estaban dadas. El Papa intento reconciliar a los monarcas europeos para su participación, pero solo asistió al concilio el Rey Jaime I de Aragón. Gregorio X realmente tenía muchas en contra. Las disputas personales entre Reinos habían hecho olvidar el espíritu de las primeras Cruzadas; además empezaba a circular en el viejo mundo ideas detractoras de “la guerra en nombre de Dios”.
El Papa Gregorio llama para pedir concejo al gran Maestre del Hospital Hugo Revel, y al heroico y controvertido Gran Maestre del Temple Guillermo Beaujeu. Jaime I de Aragón proponía firmemente una expedición con 5000 caballeros y 2000 infantes convocando y reclutando “a como dé lugar”. No pude precisar que participación tuvo el Maestre del Hospital, pero si esta documentado los concejos de Guillermo Beaujeu: él estaba en contra de reclutar “hordas entusiastas indisciplinadas” que ante la falta de victorias abandonara Medio Oriente; el Gran Maestre del Temple proponía (considero importante este dato) una gran guarnición cercana a Jerusalén, bien provista, reforzada periódicamente por mar con recambios de Caballeros y tropas profesionales, y además propuso un gran paso que nunca se dio, un bloqueo naval a Egipto.
Ninguna de estas propuestas se cumplió. Tal vez, el primer indicador de decadencia de Nuestra Orden en Tierra Santa.

El Cuarto: La caída de Acre. No voy a mencionar los detalles de estos episodios sumamente interesantes, incluso que ayudarían en muchos puntos a sostener mis hipótesis. Pero me limitare a mencionar dos datos.
El primero: Ya en 1287 el Temple sabía que Tierra Santa estaba perdida. Al Fakir, un emir espía de los Templarios, sabia del poder y las intenciones de Qalawun, el sultán que dará el gran golpe a Acre en 1291. El Gran Maestre Guillermo Beaujeu hizo todo lo que pudo para resguardar a la Orden en oriente, hasta su final espada en mano durante la caída de la ciudad. En estos años transcurridos, desde 1287 hasta 1291, las Ordenes Militares no reciben el necesario apoyo de Europa. Menos aun durante el sitio a Acre, solo dependían de alguna asistencia desde Chipre.
El segundo: El Temple tenía en Acre mas de una fortaleza o guarnición junto al mar. Acre era una gran ciudad fortificada, naturalmente adaptada para ser aprovisionada por mar. A pesar de ello en sus digamos 40 días finales no hubo en las costas de Acre naves de apoyo, por el contrario, todo fue descontrol. Sabemos que las galeras ancladas fueron abordadas por turbas descontroladas para escapar.

El Quinto. Luego de la caída de Acre en 1291 el Temple entra en una serie de maniobras aparentemente imprecisas del punto de vista estratégico que bien vale la realización de una investigación aparte. Luego de Acre lo que había quedado de nuestros Caballeros intenta reagruparse en Sidon y en Tortosa, luego en el Castillo Peregrino para terminar esperando “una nueva toma de Jerusalén” en Chipre. Mientras estos acontecimientos lamentables ocurrían, según nos cuenta Regine Pernoud en su libro Los Templarios, Jaime de Molay había partido a pedir ayuda a Europa. Según afirma Pernoud, tres objetivos perseguía el Gran Maestre:
Alentar una nueva Cruzada con un bloqueo a Egipto incluido; Pedirle al Papa Bonifacio VIII la devolución de propiedades perdidas en Chipre; Construir cuatro naves. De todo esto solo consiguió que se le construyan cuatro naves.
Luego de estas negociaciones Jaime de Molay logra embarcar 600 caballeros y provisiones para Oriente. Según dan cuenta los acontecimientos, a pesar del esfuerzo de su último Maestre, los Templarios no logran reacomodar sus fuerzas. Pierden Tortosa, luego el Castillo Peregrino y por último la isla de Ruad, para refugiarse (como huéspedes) en Chipre. Al disolverse la Orden en 1.307 se estima que la mayor concentración de Caballeros y fuerza militar de Oriente se encontraba en Chipre. Lo que se ha documentado es que tras la persecución de nuestros Hermanos, en Chipre se detuvieron a 80 Caballeros.

 

Conclusiones

En estos cinco episodios históricos ¿dónde estaba la Flota Templaria?. ¿No aparece en la cruzada de Luís IX? Una cruzada sumamente organizada y prometedora, donde naves y navegantes fueron esenciales protagonistas. Recordemos que luego de esta derrota el Temple en Oriente comenzó una regular declinación. En estos años Los Templarios pretendían una gran guarnición en Tierra Santa, pero necesariamente asistida por una Flota. Considero que estaba en las intenciones de nuestros Hermanos mantener una presencia en los Santos Lugares y no combatir a los musulmanes. Pero, vuelvo a lo mismo, una Flota era imprescindible; una Flota que el Temple parecería no tener. Por ejemplo, los años anteriores a la caída de Acre hablan de una flota escasa, por momentos ausente. Luego de la caída prueba lo dicho ese “periplo de huida” que realizan los Templarios por sus posiciones costeras de Medio Oriente. Una Flota activa hubiera cambiado la historia de este período.
El Temple había tenido el lugar para crear una base naval de dominio propio que fue la isla de Chipre; oportunidad que perdió por malas operaciones políticas. Pero a falta de ello, pudo hacerla en la isla de Ruad, con total libertad en este caso. Tampoco lo hizo. Repito, La Orden nunca tuvo una base naval como zona de dominio propio.
Para terminar, algo desconcertante: El Gran Maestre Jaques de Molay pide al Papa cuatro naves para volver con Caballeros.
Creo encontrarme con elementos para arribar a las hipótesis planteadas al comienzo del presente artículo: No era una Institución dentro del Temple la navegación; es decir, no tenía la Orden una estructura naval organizada; La Flota Templaria no fue una fuerza naval del Mediterráneo; No tuvo un rol militar; No era numerosa.

Fr++ Marcelo Villar