Una Caballería presente

POR VÍCTOR HUGO BASSINO

16 Jun 2014 Caballería, alquimia espiritual: Seguramente al mundo actual, le hacen falta muchos guerreros y guerreras, Soldados de Cristo. Quizás nada mejor para ello que se encuadren dentro de una institución Caballeresca, a sabiendas que un Guerrero Espiritual no es solo una conducta, o una manera de pensar que nos lleva a «actuar como.».

Un Guerrero Espiritual, un Soldado de Cristo se forma, transforma su ser despertando su Ser Autentico. Por tal motivo como sugería Sor Juana, aspirar a un Estado De Gracia: «Que nadie entre en batalla si no se haya en Estado de Gracia Se que la pretensión puede parecer desmedida, pero considero que debemos aspirar a esta transformación. ¿No ha venido Nuestro Amado Maestro Jesús a despertar nuestro verdadero Ser? ¿No nos ha pedido como leemos en los evangelios canónicos y apócrifos Ver con los ojos del espíritu y adentrarnos en los Misterios?

Esta transformación de la que hablo es posible a través del Conocimiento. Cuando digo Conocimiento me refiero al estudio de las ciencias que acompañen un crecimiento espiritual y personal, a vividas experiencias de contemplación y meditación que nos conecten con nuestra Divinidad, y la producción de nuevos saberes o prácticas. Mi propuesta es que una Caballería actual se hace presente, activa y útil recibiendo y ofreciendo Conocimiento. Podríamos nombrarlo tal vez como una «Escuela de Caballería» o «Laboratorio Alquímico» o «Academia de Guerreria Espiritual». Podría tomar modalidades muy diversas. Pero la entiendo como una institución que ofrezca una formación integral teniendo en cuenta: el legado ya expuesto, la evolución de la Caballería y la huella histórica-espiritual del Temple, nuevamente estoy hablando de una Escuela Iniciática.

Esta escuela, según mi opinión, debería estar constituida formalmente como cualquier institución educativa, respondiendo orgánicamente a los requerimientos esperados para cualquier colegio superior o universidad. Aunque estoy pensado en su organización formal interna, será de gran importancia que tenga reconocimiento social de prestigio. Dicha escuela o seminario respondiendo a su fuente caballeresca deberá llevar el Conocimiento a la Práctica, preparando a sus discípulos miembros para que del Conocimiento pasen a la Acción. También considero que deberá contemplar un programa para la comunidad en general, con el fin de permitirles herramientas que tiendan al despertar de conciencia.

Un Iniciado para la acción

Puede que este título no sea del todo correcto, ya que el proceso iniciático acontece cuando se van atravesando distintos estados de conciencia, es decir que la iniciación es un trabajo interno. En la nueva Caballería, según mi opinión, no puede estar ausente ni la Iniciación, ni la acción hacia afuera. Este prepararse para la acción obviamente implica el servicio a los más necesitados y luchar por la justicia. También el llevar el Conocimiento a la práctica no debería quedar solamente en un círculo cerrado. Le sobran a la Caballería elementos para ser el faro que haga volver la atención de las incontables almas perdidas por las tinieblas del Sin Sentido, perturbadas por la voz farsante del ego. Creo profundamente que nuestra misión es preparar a sus miembros para estimular a hombres y mujeres a ser protagonistas de la Historia.

Colocando a los Templarios en el punto más alto de la evolución de la Caballería (donde ellos fueron actores de su tiempo y la Orden protagonista de la Historia), y pensando este accionar hacia afuera favoreciendo la apertura espiritual en el mundo actual, daremos quizá un humilde aporte en dicha evolución. Por tal motivo, sostengo que sí es una afirmación

LA LEGITIMIDAD Y CONTINUIDAD DE LA ORDEN DEL TEMPLE

La Caballería siempre expresó la necesidad de alcanzar un carácter moral superior. Por ello se observa un perfeccionamiento «ético-filosófico-místico, que va desde el guerrero heroico al monje guerrero. Desde su cultura, la Caballería siempre propuso una filosofía de vida, una practica, un ideal, una moral, un rol social y una dedicación a lo sagrado. Este es el legado de la Caballería.

Fuente:
La Caballería del Siglo XXI - Fr Marcelo Villar oficial de reclutamiento GPTSBA