Algunos Misterios

Por Fr+++ Victor Bassino
 
La arquitectura templaria nunca fue librada al azar. ¿Por qué la persistencia en la construcción de edificios octogonales? ¿Es acaso la síntesis entre el cuadrado (terreno) y el círculo (celestial)? Es la figura de dos cuadrados superpuestos (los elementos y sus estados)?

 ¿Es un recuerdo nostálgico de su primitiva morada, el Templo de Salomón de Jerusalén o de los templos musulmanes? ¿Es acaso el empleo sistemático de la simbología cabalística del 8? 

La Rochelle, luego capital de los hugonotes, poseía un puerto sobre el Atlántico de interés muy especial para el Temple, puesto de manifiesto por la concentración allí de la flota de ultramar y por el enorme desarrollo de caminos que, como un abanico, partían de esa ciudad, no justificados ya que en la época La Rochelle no era más que un villorrio. ¿Cuál era su importancia entonces? ¿Fue el puerto de salida de la flota hacia América en busca de metales y piedras preciosas con los que obtuvo fondos para su engrandecimiento? El hallazgo del Fuerte en el Golfo de San Matías por el Ing.

 Fernando Fluguerto Martí en sucesivas expediciones confirma la presencia templaria hace alrededor de setecientos años al menos en Argentina y apoya esta tesis. En el sur de Francia, cerca de Niza, sobre una montaña, en zona próxima a la ocupada por los cátaros, se ha encontrado una pirámide a escala, réplica exacta de la de Cheops.

 La escala (1/32) por otra parte es la utilizada actualmente en auto y aeromodelismo. La pirámide recibió el nombre de pirámide de Falicon. Fue construida alrededor de 1260 por los caballeros templarios derrotados en la cruzada en que San Luis fue hecho prisionero en Damieta y el Temple pagó su rescate. 

¿Cuál fue el significado, objeto o destino de su construcción? ¿De dónde obtuvieron los templarios los datos para su exacta reproducción a escala? Aparentemente, los templarios se establecieron siempre en enclaves mágicos, sagrados, lugares de mucha energía, donde por otra parte, ya habían existido otros cultos y construcciones sagradas. Se dice entonces que bebieron de fuentes más antiguas, a veces no conocidas, que su sincretismo religioso conjugó el esoterismo esenio y judío con el sufismo, el gnosticismo, la alquimia, el hermetismo egipcio y el mundo mágico de las runas y el mito del Santo Grial. 

Según Walker, llegaron incluso a «adentrarse en el inconciente colectivo indoeuropeo y sus arquetipos» y que su cristianismo fue un cristianismo solar, gnóstico, con raíces indoeuropeas en vez de judías, ofreciéndose como prueba el Cristo renano que se conserva en Puente de la Reina (camino de Santiago), en el que Jesús se encuentra crucificado sobre una horquilla de árbol en forma de ? lo que despoja al Cristo del contenido dogmático convencional, sacrificial y ortodoxo y lo vincula con la figura universal del Salvador, desde el comienzo de los tiempos, con el Krisna hindú, Mitra y Osiris». ¿De esto fueron acusados y ésta fue la «herejía» por la que se los condenó? ¿Es de su factura el Cristo renano o es posterior a ellos? En todo caso, de existir este sincretismo religioso, hubo de estar, necesariamente, limitado a unos pocos elegidos y no a la masa combatiente.

 Comentario final A medida que se profundiza el estudio de los templarios, ocurre lo que en tantas otras disciplinas, el conocimiento crece como el radio y lo desconocido como la circunferencia. Por encima de detalles, la idea que queda de estos nobles y sacrificados caballeros es que probablemente se hayan anticipado demasiado a su época. Tanto en conocimiento como en establecer leyes y reglas éticas, con sentido social, (de regulación de mercado?) lo que sin duda no gustó, gusta y gustará a muchos.

 Posiblemente, en ciertas circunstancias, (y hasta justificadamente) hayan sido altaneros, lo que ha de haber resultado imperdonable, especialmente su abierto desafío a los caprichos de reyes y algunos obispos. Sus riquezas, bien empleadas, alentaron la codicia. Imperdonable ha de haber sido también que en lo religioso hayan sido tolerantes y hasta ecuménicos, cuando tal cosa era sinónima de traición, herejía o cobardía. Que hayan sido lo suficientemente fieles a la tradición, a la Orden y a sí mismos como para elegir, hasta el último de ellos, la hoguera en vez de la cadena perpetua. Eso..., eso si que no se perdona.