Su Fundación

POR VÍCTOR HUGO BASSINO

20 Abr 2014  Tanto para desmitificar como para aclarar sobre la Orden del Temple, habiendo tanta información que se está divulgando sin ningún tipo de autentificación, a partir de ahora, empezaremos a entregar semanalmente artículos relacionados con Los Templarios, a partir de la Orden Gran Priorato Templario «San Bernardo» de Argentina, miembro de Supremus Militeris Ordo Temple Hierosolymitani.


En el año 1118 de nuestro Señor fue fundada la Sagrada Orden del Temple. Es de suponer que Hugo de Payns o Paganis, un noble ya maduro y originario de la Champaña francesa o de Cataluña -según últimas investigaciones, cuando conjuntamente con Saint-Omer asume la fundación de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo en el corazón de Tierra Santa, Jerusalén, no hace más que llevar a la práctica un mandato de la mente más preclara de la Edad Media, Bernardo de Claraval.

Tal vez, es cierto, en «dualidad» luego tan típica del Temple- con Esteban de Harding. Se ha dicho de Bernardo que ha sido el último druida y que todo el conocimiento del santo derivó de haber bebido tres gotas de leche de una Virgen Negra (hay un cuadro pintado por el artista Alonso Cano, que puede verse en el Museo del Prado de Madrid).

Esta tradición puede ser tomada así literalmente o ser interpretada desde un punto de vista alquímico. En el vocabulario hermético de los alquimistas, la «leche de la Virgen» designa al agua mercurial, base indispensable para la obtención y fabricación de la piedra filosofal.

Así el famoso alquimista Basile Valentín, dirá «Cuando la piedra está hecha y preparada con verdadera leche de la Virgen, toma una parte de ella y hace puro y excelente oro». Bajo esta nueva óptica podemos interpretar que el gran Santo había hecho al menos la excelsa preparación interior del alquimista que le había permitido lograr transformar su esencia en el más noble de los metales, el oro, entendiéndose todo ello en un sentido espiritual. Resulta además curioso que los Pobres Caballeros de Cristo reciban como dádiva por su pobreza el permiso para alojarse en las ruinas de lo que fuera el Templo de Salomón.

¿Es que no había otro predio en mejores condiciones en el que se pudieran cobijar? ¿O debemos mejor pensar que por algo les fue dado y que entonces el rey Balduino II procedía de esa manera de acuerdo a un plan preestablecido? El hospedaje en el Templo - del que deriva luego el nombre de templarios permite a los nueve caballeros, durante nueve años, una prolija investigación y búsqueda arqueológica, poniendo al descubierto -entre las cosas sabidas- la enorme caballeriza de Salomón que podía alojar 2000 caballos o 1500 camellos.

La búsqueda es incesante durante más de 3000 días, el tiempo que allí permanecen en soledad y absoluta posesión de las ruinas del Templo. No sabemos a ciencia si encontraron el Arca de la Alianza o las Tablas de la Ley, el Santo Grial y la Lanza de Longinus (como pretenden algunos de los historiadores), lo que sí podemos asociar es que otros nueve años después de su parcial regreso a Europa, el abate Suger -amigo entrañable de Bernardo-, en 1137 inicia la reconstrucción de la abadía de Saint-Denis, dando origen a un estilo arquitectónico desconocido hasta entonces, el estilo o arte gótico, que permitirá la elevación de los techos en Iglesias y Catedrales y paradójicamente el adelgazamiento de sus muros.

Dichas construcciones con detalles de la geometría sagrada como el axis mundis, (eje del Mundo), sus altares direccionados al oriente (de alli proviene la palabra Orientar) y más detalles que iremos revelando en próximas presentaciones.

Fuente: Los Caballeros Templarios Hechos, Supuestos y Misterios (Horacio A. Della Torre). También pueden escuchar más detalles en el programa radial «Una Ruta a tu Interior» todos los Sábados de 18 a 19 hs por LU20 Radio Chubut en AM 580. o en Internet www.radiochubut.com