EL HOMBRE FÍSICO Y EL HOMBRE ESPIRITUAL 2°parte

fragmento de “La flecha en el blanco”

de Maurice Nicoll

Las gentes tratan de entender a 'Dios' y lo 'Divino' con su mente sensual. Tratan de entender
con los zapatos y no con la cabeza. (Cuando Cristo envió a sus discípulos a predicar el Evangelio, habían de andar sin zapatos: 'No aprestéis... ni zapatos...' Mat. X, 10).

El tema constante de la visión, la parábola y el sueño es el Hombre Psicológico. Tiene una variedad de divisiones externas e internas. Y esto viene a ser lo mismo que la división en niveles inferiores y superiores. La cabeza representa la división más elevada o íntima del hombre psicológico.

Mezclar el pensamiento de los pies (los zapatos) con el de la cabeza, es
confundir niveles. El pensamiento de los pies determina los zapatos; este es el pensamiento
sensual, el que tiene que ver con los objetos de los sentidos. El pensamiento de la cabeza es psicológico y tiene que ver con el significado de las cosas.
Estos dos órdenes de la verdad no se contradicen, pero pueden convertirse en contradictorios si se les considera opuestos.
No son opuestos, sino que corresponden a niveles distintos. Son formas diferentes de la
verdad, a distintos niveles. De modo que la verdad tiene formas diversas, a diferentes niveles.

Pero si el hombre piensa únicamente con los pies, no podrá entender la idea de niveles.
Pensará únicamente en un nivel, y convertirá en opuesto lo que no es. Y así ocurre que en
cuanto las gentes pierden todo sentido de niveles, o de proporciones, cuando pierden el
sentido de niveles superiores e inferiores, el mundo se convierte en opuestos. El resultado es violencia.